Técnicas generales de accesibilidad para el contenido en la Web
La accesibilidad en la Web no debe verse exclusivamente como una cuestión técnica. No basta con usar correctamente las animaciones, proporcionar alternativas a la programación en ‘javascript’ y etiquetar correctamente las imágenes. También hay que tener en cuenta que la mayor parte de los usuarios buscan los contenidos de los sitios web; por eso, proporcionar contenidos accesibles es tanto o más importante que cumplir las especificaciones de la W3C al respecto.
A continuación indicamos algunos puntos de interés para elaborar contenidos accesibles:
- Proporcionar alternativas equivalentes para el contenido sonoro y visual. Esto incluye el ofrecer un texto equivalente para todo elemento que no sea textual: imágenes, representaciones gráficas del texto (incluyendo símbolos), mapas de imagen, animaciones (por ejemplo, GIF animados), ‘applets’ y objetos programados, marcos, ’scripts’, imágenes usadas como viñetas en las listas, espaciadores, botones gráficos, sonidos (ejecutados con o sin interacción del usuario), archivos exclusivamente auditivos, bandas sonoras del vídeo y vídeos.
- No basarse únicamente en el color. Toda la información transmitida a través de los colores también debe estar disponible sin color; por ejemplo, mediante el contexto o marcadores. Además, las combinaciones de los colores del fondo y del primer plano deben tener el suficiente contraste para que sean percibidas por personas con deficiencias de percepción de color.
- Usar marcado semántico y hojas de estilo de forma apropiada. El código de las páginas nos ofrece la posibilidad de aplicar etiquetas con significado semántico, estructurando y jerarquizando los contenidos para que su comprensión sea más simple. Por otra parte, las hojas de estilo permiten separar la estructura de los contenidos (la apariencia de la información), debido a que aporta una flexibilidad mucho mayor en el diseño Web, facilita el desarrollo y disminuye los tiempos de descarga de las páginas, ya que el código generado es mucho más simple, claro y ordenado.
- Usar estándares Web. Al igual que existen estándares que regulan, por ejemplo, los protocolos de las telecomunicaciones, en Internet también existen estándares. Los estándares Web están definidos por el Consorcio Mundial de la Web (W3C), organismo encargado de establecer las tecnologías, especificaciones, guías, aplicaciones y herramientas para crear e interpretar el contenido en Internet, por tanto, al desarrollar siguiendo los estándares Web obtenemos grandes ventajas:
- Aseguramos la compatibilidad con las aplicaciones existentes y las venideras.
- Aumentamos la accesibilidad, aparte de separar el contenido y la estructura, mejorando el acceso a la información, también se puede dejar al usuario el control y la apariencia del contenido: tamaño, disposición y color haciendo su uso más cómodo.
- Elevamos la calidad, puesto que el uso de estándares tecnológicos para la Web se hace con la intención de que se reduzcan los costes y la complejidad en el desarrollo grcias a que crece la viabilidad a largo plazo de cualquier sitio publicado en Internet.
- Mejoramos la experiencia de los usuarios: las páginas que se basan en los estándares tienen menos código residual, lo que reduce considerablemente el ancho de banda necesario para cargar las páginas y, por tanto, se mejora su rendimiento y velocidad percibida de descarga.
- Diseñamos con independencia del dispositivo que se use para mostrar las páginas (navegadores gráficos, navegación “sólo texto”, dispositivos inalámbricos, etc.)
- Documentos claros y sencillos. Tan importante como las técnicas utilizadas para mejorar la accesibilidad es la organización de los contenidos. Una arquitectura de la información pensada en el usuario, que cuente con mecanismos claros de navegación, información del contexto y les oriente, proporcionará un acceso ágil y eficaz según los intereses e inquietudes de nuestros visitantes.

